
La cafeína es una sustancia presente en el día a día, y es algo estimulante.
Hay varias opiniones sobre el consumo de cafeína y su consumo excesivo puede producir dependencia, aunque con un síndrome de abstinencia mucho más benigno que en otros casos. Sus síntomas serían dolor de cabeza, irritabilidad y somnolencia.
Las personas recurren a la cafeína para poder obtener estimulación, ya que disminuye el cansancio y la fatiga.
Sirve como estimulante del sistema nervioso central (SNC), y también sirve de ayuda a la memoria, y facilita mejora de la percepción sensorial.
La cafeína, en su justa medida tomada adecuadamente , permite aumentar la atención y facilita el proceso bioquímico que se desarrolla durante la formación de la memoria en el cerebro.
Se encuentra en semillas como el café, el cacao, el guaraná o en hojas como la yerba mate o el té.
Las bebidas de cola contienen cafeína y se llaman así porque en su fabricación se utilizaban semillas de Cola acuminata. Los principales refrescos o bebidas carbonatadas de mayor consumo contienen cafeína.
Excesos en el consumo de la cafeína
Aumenta la tensión arterial, promueve la formación de orina e incrementa la actividad cardiopulmonar.
A grandes dosis produce excesiva excitación, ansiedad e insomnio, temblor, hiperestesia (aumento exagerado de la sensibilidad) e hiporreflexia (diminución de los reflejos). También estimula la secreción de ácido gástrico, lo que origina con frecuencia intolerancia gástrica. Por tanto, no se recomienda el uso de bebidas con cafeína junto con medicamentos ulcerogénos, como las aspirinas.
Su uso es considerado como dopping en el deporte porque mejora el rendimiento físico y la máxima concentración sanguínea de cafeína se alcanza de 30 a 45 minutos de su ingesta.
Como se encuentra en numerosos preparados antigripales en asociación con otros fármacos, muchos de éstos están prohibidos también en circunstancias de competición deportiva.
El uso de ciertos medicamentos con fines estimulantes puede tener, en realidad, el efecto contrario a largo plazo, porque la cafeína acelera el gasto de recursos metabólicos. Se investiga desde hace años los cambios que la cafeína produce en las estructuras de las células cerebrales.
Se ha afirmado que las espinas dendríticas, que se extienden desde el cuerpo central a las neuronas, almacenan calcio que puede ser expulsado al espacio intercelular bajo exposición a la cafeína. Se cree que dichos depósitos de calcio juegan un papel regulador en la transmisión de señales en el cerebro. Al parecer, la liberación del calcio inducida por la cafeína provoca una rápida y significativa multiplicación de las espinas dendríticas existentes en el hipocampo, una región clave del cerebro para el aprendizaje y la memoria.
Algunos de los efectod de la cafeína en el cuerpo humano son positivos y otros negativos, pero lo cierto es que estamos hablando de una sustancia que se consume por millones de seres en todo el mundo, día a día
Algunos estudiosos consideran que es un estimulante capaz de producir adicción muy difícil de vencer, y por tanto debe ser catalogada como una droga. Otros estudiosos han llegado a la conclusión de que la cafeína, consumida moderadamente, es inofensiva y hasta beneficiosa para el organismo humano, ya que estimula muchas de sus funciones vitales.
Como la mayoría de los elementos de las dietas, la cafeína debe ser utilizadas de manera racional y sin excesos.
Es una sustancia que se encuentra en numerosas plantas de las que se extraen u obtienen productos tales como el café, el té, el cacao, la yerba mate, la kola y el guaraná.
Es un alcaloide que se produce en plantas de amplia distribución geográfica. Las principales plantas que contienen cafeína son:
1. La Coffea Arabica (o cefeto), se origina el Café, que contiene alrededor del 1,5% de cafeína.
2. La Thea o Camelia Sinensis, un arbusto natural del sur de China, cuya hoja desecada, tras una fermentación previa, da origen al Té negro común. Contiene un promedio de 2,5 % de cafeína.
3. La Theobroma Cacao, que se cultiva en Brasil, Centroamérica y México, cuya semilla desecada es el Cacao. Contiene un 0,4% de cafeína.
4. El Ilex Paraguayensis, que se cultiva en las zonas centrales de América del Sur. Contiene un 2 % de cafeína.
5. La Cola Acuminata o Nitica, que crece en el África Tropical, Brasil y Antillas, cuya semilla desecada es la Kola, que contiene un 2% de cafeína. El extracto de estas nueces se incluye en las bebidas de cola comerciales.
6. De las semillas de Paullinia Cupana, que existe en Brasil , se prepara una pasta desecada que es el Guaraná, contiene un 4 % de cafeína.
La cafeína, como el resto de las metilxantinas, se absorbe por las vías bucal, rectal e intramuscular, muy bien y rápidamente en tractos altos del intestino delgado. La biotransformación afecta al 90% de la cafeína, transformándose por demetilación en l-metilxantina y, en menor proporción, en ácidos metilínicos. La cafeína no transformada, entre el 0,5% y el 10%, se excreta principalmente en la orina. La vida media de la cafeína en el adulto es de 5 horas, ingerida por vía bucal.
Las acciones farmacológicas más significativas son las ejercidas sobre el sistema nervioso central y el aparato cardiovascular.
La cafeína es el derivado xántico que ejerce la estimulación más potente sobre el S. N. C., con acción cortical, bulbar y medular.
A dosis bajas estimula, además de los centros bulbares (respiratorio y vaso motor), la corteza cerebral, exaltando las funciones sensoriales y químicas, y produciendo, entre otros efectos, disminución de la sensación de fatiga y abatimiento. A dosis muy elevadas actúa sobre la médula espinal, pudiendo aparecer cuadro de hiperexcitabilidad muscular y convulsiones. La cafeína es un estimulante cardíaco: aumenta la frecuencia y fuerza de contracción del corazón e incrementa el gasto cardíaco. Es un vasodilatador a nivel periférico y un vasoconstrictor a nivel de las arterias cerebrales. La cafeína favorece la liberación del calcio en el músculo estriado, posee la capacidad de producir contracciones sin modificar el potencial activador.
La cafeína puede producir reacciones adversas, sobre todo cuando se utiliza en altas concentraciones. Entre ellas destacan: insomnio, agitación psicomotriz, temblor, angustia, náuseas, diarrea, etc. Por vía intravenosa, en inyección rápida, puede producir colapso con acusada hipotensión. No se trata de una adicción, sino que puede considerarse como una habituación.